El cantautor y escritor Riograndense Vitor Ramil ha hablado de la necesidad de concebir una estética que represente al sur de Brasil, una estética del frío para un territorio que se siente en ocasiones más cercano culturalmente a Argentina y Uruguay (países con que comparte el clima, el paisaje de la Pampa y la cultura de la carne, del gaucho y la Milonga) que con el norte de Brasil, al que corresponde el imaginario del calor: trópico, playa, selva, Samba.
Buscando un conocimiento mayor de la región de la cual Porto Alegre es la capital, los curadores de la 8 Bienal de Mercosul hemos realizado viajes de pesquisa en varias ciudades de Rio Grande do Sul. El propósito ha sido el conocer el territorio; también ver museos y centros culturales que puedan eventualmente albergar algunas de las muestras itinerantes o prestar parte de su acervo para la exposición histórica Morada ao Sul; asimismo, una parte importante de nuestros viajes fue dedicada a realizar visitas de taller a artistas locales.
Estuve en Pelotas y Santa María en el mes de octubre de 2010, acompañado por Germana Konrath, arquitecta encargada de la producción de la 8ª Bienal. En Pelotas nos recibió un entusiasta grupo de artistas con los cuales tuvimos una conversación sobre la historia de esta región, durante un almuerzo en lo que había sido una antigua hacienda de charque o carne salada.
Nuestra anfitriona en Pelotas fue la curadora y profesora Neiva Bohns, quien fue curadora asistente para las muestras históricas en la 5 Bienal de Mercosul. Neiva es una figura de referencia en el ámbito local, y generosamente compartió su experiencia, tiempo y contactos para facilitar nuestro trabajo. También contamos con la ayuda del arquitecto, museólogo y profesor universitario Wilson Miranda, y del también arquitecto, artista y profesor José Luiz de Pellegrin. El profesor Pellegrin es un animador incansable de la escena artística local; fue el realizador de la exposición colectiva Arte no Porto en diferentes espacios del puerto de Pelotas y en la antigua fábrica de pastas Cotada. Actualmente Pellegrini lidera la conversión de una antigua fábrica textil en un centro cultural universitario, un Proyecto de Extensión Universitaria ligado a la Universidade Federal de Pelotas (UFPel), que tendrá un enorme impacto en el desarrollo cultural de la región.

Cualquier visita es corta cuando hay muchos artistas activos, así que con base en informaciones que habíamos obtenido por colegas que conocen la escena local, seleccioné un grupo de artistas cuya obra tocaba temas afines a los intereses de esta curaduría. Ya en el sitio, y en la medida en que el tiempo lo permitió, vi los dossiers de otros artistas. Me referiré brevemente a cada uno de los que visité.
Muchos de los artistas con los que me entrevisté en Pelotas han cursado maestría o están realizando el doctorado en Poéticas Visuales, lo que es evidente en el nivel del discurso y en la profundidad de las propuestas, que me parecieron muy articuladas y sofisticadas visualmente. No encontré un rasgo ni una preocupación común (ni mucho menos una “estética del frio”), pero si un sinnúmero de prácticas disímiles muy interesantes.

El estudio de Francis Silva; Francis (izq.) y Germana Konrath.
Una de ellas es casi la antítesis de una estética del frio, dado que es realizada por una artista que viene del Nordeste, Francis Silva, quien, con nostalgia del sol y del calor de su tierra, ha hecho del arte su manto protector. “Mi cuerpo está hecho de memorias y deseos”, afirma la artista; esta memoria es compuesta: de un lado la memoria genética (su herencia indígena, africana y portuguesa) y de otra la memoria cultural (el color y el calor del trópico). Autodidacta, Silva fue adentrándose en el arte a través de una reflexión sobre el color: ¿”cómo sacar el pigmento de la tela, como tener la pincelada en la mano”?. Para intentar dar una respuesta, Francis coloca pintura acrílica en recipientes de plástico y la deja allí hasta que seca. Luego la separa del recipiente como si fuera una calcomanía; el conjunto de manchas de color se convierten en elementos para un juego de composiciones que puede ser aplicado a diferentes superficies, directamente en los muros o vidrios del espacio expositivo. En el momento de mi visita, Silva tenía una exposición en el Espacio Agape, una galería dirigida por Daniela Meina, que reúne a un interesante grupo de artistas locales.

El territorio físico está ligado a una coordenada precisa, pero ¿cómo demarcar el territorio del cielo? Duda Gonçalves pide a muchas personas que fotografíen el cielo a una determinada hora, con lo cual crea unas “cartografías celestes” colectivas de gran belleza poética. Tiene un cartão de visita con un pequeño orificio con el cual cada persona puede enmarcar su visión personal del cielo. Agradezco a Duda el haberme dado una copia del libro de Vitor Ramil, que fue importante para entender ciertas características culturales de los brasileros del sur.
Algunos artistas han mirado el territorio del estado; otros se han enfocado en algunos de sus rasgos culturales más visibles.
Marta Gofre, Maresia, 2007. Video.
Marta Gofre es una de las artistas que referencia de manera directa el paisaje local. La pieza con la cual participó en Arte no Porto consistía en un dispositivo que proyectaba un video en una de las paredes de los galpones del puerto. Maresia (2007) consiste en una imagen de la artista con una enorme trenza que parte de su cabeza y que se convierte en una gruesa soga que es arrastrada lentamente, resaltando el paralelismo de la franja de playa, el mar, y la línea de horizonte. Este video fue grabado en la playa de Casino, cercana a Pelotas, considerada la más larga del mundo.
Helene Sacco tiene un trabajo sobre el objeto como lugar de la experiencia. Su trabajo está ligado a la desterritorialización. Como su familia cambiaba de sitio todo el tiempo, sus memorias están asociadas a los objetos que los acompañaban. Casa Movente (2009) es un módulo mínimo que contiene todo lo necesario para vivir, un territorio transitorio que se reconfigura en cada presentación.
Kelly Wendt tiene un trabajo sobre la arquitectura doméstica estilo Art Decó muy característica de Pelotas. Muchas de estas casas han sido abandonadas, y sus puertas y ventanas han sido cerradas con ladrillos para evitar el vandalismo. Algunas casas tienen dos ventanas y una puerta, con lo cual hay una analogía formal con un rostro. Wendt ha llamado a esta serie Satolep de ojos cerrados, en referencia a la novela de Vitor Ramil, Satolep, nombre de la ciudad leído en sentido contrario.
Kelly Xavier, quien participó en la 2 Bienal do Mercosul con una obra de fluidos corporales, sigue trabajando sobre la carne, la sangre y los órganos en relación con el cuerpo y el paisaje, en una referencia tal vez a la historia de Rio Grande do Sul tan marcada por el comercio, literal y metafórico, de la carne.
Pelotas fue una ciudad muy importante económicamente durante el periodo colonial, pero se vino a menos cuando decayó el comercio del charque. En el video Dilacerando cacos, Raquel Ferreira escenifica, de una manera irónica, la reacción a la opulencia opresiva de un tiempo pasado. El video muestra objetos diversos como pequeñas porcelanas, piezas en vidrio, etc, que son lanzadas con violencia contra un muro, en una especie de catarsis que se refiere también a cuestiones de clase y de gusto popular. Raquel participó del trabajo de Ricardo Basbaum para el Programa de Residencias del Proyecto Pedagógico de la 7 Bienal do Mercosul .

Joao Genaro, Parangolé Simoniano (2009). Video.
Lleno de humor, el trabajo de João Genaro consiste en efectuar sutiles alteraciones a la realidad para generar objetos paradójicos. Una de sus obras trata la figura del Gaucho, mezclándola con una de las obras icónicas del arte brasilero: los parangolés de Helio Oiticica. Genaro tiene un terno-capa denominado Parangolé Simoniano, en referencia al grande escritor regionalista João Simões de Lopes Neto, que es natural de Pelotas, que utiliza en una performance pública que no anuncia, caminando en el Muelle de la Praia dos Anjos. Muchos artistas tienen una obra más autorreferencial, aparentemente menos ligada al contexto geográfico y cultural de Pelotas.
Chico Machado, quien recientemente tuvo una exposición individual en el Museu do Trabalho en Porto Alegre, es conocido por sus instalaciones sonoras en las cuales el espectador acciona elementos para producir música o sonido. Muchas de sus esculturas y objetos sonoros evocan el juguete cinético nordestino. Para Chico (citando a Julio Plaza), lo interactivo es aquello en que uno interfiere con el resultado: no se trata simplemente de accionar palancas y botones, sino de tener conciencia de un efecto que es variable de acuerdo con la voluntad del espectador/accionador.
Adriane Hernández tiene un trabajo en torno a la mesa como rasgo cultural, y usa elementos como el típico mantel de cuadros blancos y azules como metáfora del rol doméstico asociado a la condición femenina. Otra artista que ha reflexionado sobre el espacio doméstico es Alice Monsell, quien realiza una serie de grabados en un rollo de papel de limpieza utilizando una olla quemada como matriz. Su propuesta consiste en domesticar un lugar no doméstico, el de la galería, fabricando cortinas con papeles de empacar, colchones con sofás viejos, y utilizando un mantel de crochet como stencil para crear un tapete, o un mantel de polvo sobre la mesa. Stella Terra trabaja con reflejos sutiles de color en los bordes de pinturas que parecen vacías a simple vista. Se trata de formas básicas en las cuales la experiencia del espectador se da en la sutil reverberación del color.

Texto del colectivo CDM para la exposición ReCotada, en la antigua fábrica de pastas Cotada.
El grupo CDM (colectivo cuya sigla significa “Centro de Desintoxicación Mediática), que participó en la muestra Projetáveis de la 7ª Bienal, es conformado por Ricardo Mello, Leonardo Furtado y Pablo de la Rocha. Su trabajo recorre muchos medios, entre ellos el sonoro y el texto. CDM intenta escapar de la sacralización del arte y del artista, exhibiendo en el espacio púbico, organizando eventos como forma de negar una dependencia del medio artístico, e inclusive publicando una declaración de intenciones, el manifiesto del pseudo-artista, en el que deconstruyen irónicamente las pretensiones convencionales del artista que aspira a penetrar el mainstream. Para la exposición en la fábrica Cotada escribieron frases en la fachada, que permanecen en el imaginario público de Pelotas como poderosos signos urbanos.

Obra de Daniel Acosta en la Universidad de Pelotas; imagenes de su taller.
Uno de los artistas de Pelotas que ha tenido mayor presencia a nivel local y nacional es Daniel Acosta. Interesado en el diseño y la arquitectura, Acosta mira la década del setenta, marcada por una vocación utópica y una apertura de posibilidades exenta de cinismo. Acosta diseña muebles y pabellones (“paisajes portátiles”) que propician el encuentro y la interacción del público, como fue el caso de Kosmodrom, la pieza que realizó para la 7 Bienal do Mercosul. Recientemente, Acosta diseñó Toporama para el Centro Cultural São Paulo, un mobiliario en madera laminada que puede ser reconfigurado por el público y que sirve de banca, mesa o lugar de encuentro, según las necesidades. La fórmica, ese material tan típico de los setentas que simulaba otros materiales como la madera o el mármol, es utilizado por Acosta con cierta nostalgia erudita de una época más optimista en donde la arquitectura aún prometía erigirse en un instrumento de cambio en la sociedad.
El artista conocido como Kleber lidera la Casa do Joquim, uno de los pocos espacios alternativos de la ciudad. Este espacio fue el punto de encuentro de artistas, músicos, gente de teatro e interesados en la cultura (Joquim es el personaje de una canción de Vitor Ramil, quien adaptó la famosa canción Joey de Bob Dylan). Casa do Joquim funcionó con mucha intensidad por 18 meses, propiciando discusiones, tertulias, conferencias, ciclos de cine y de teatro, conciertos de jazz y de rock, partidas de ajedrez, y en general animando la escena local. En su relativamente corta existencia realizaron 35 exposiciones y eventos. Actualmente han decidido parar (durante todo este tiempo funcionaron con recursos propios), pero tienen la intención de retomar apenas las condiciones económicas lo permitan.

Lenir de Miranda en el taller

Lenir de Miranda es una de las figuras más respetadas de la escena artística de Pelotas. Tiene una práctica continuada desde los setentas, y es especialmente conocida por sus los libros de artista. Su interés por el viaje la llevó a Joyce y su inmortal Ulises, obra que ha inspirado gran parte de su trabajo. Desde los inicios, su trabajo ha incluido textos en una obra muy fuerte de pintura y collage, de carácter expresionista. Lenir ha participado en innumerables exposiciones y eventos, incluyendo una individual en el Museo de Arte de Rio Grande do Sul (MARGS) en 2009, y la 7 Bienal do Mercosul, dentro del proyecto de Ricardo Basbaum, y la 29 Bienal de São Paulo, como parte del proyecto de Marilá Dardot y Fábio Morais.
Patrick Tedesco tiene un interés en el hielo como material que cambia de estado, y aprovecha esta condición para realizar obras que registran el flujo de la materia. ¿Tal vez un guiño irónico a una estética del frio, después de todo?

La visita a Santa Maria fue también intensa. Allí nos recibió el equipo de Sala Dobradiça, el colectivo artístico llamado Macondo, que tiene un programa muy activo de arte, cine, teatro y música. Macondo Colectivo forma parte del Circuito Fora de Eixo, que agrupa más de 50 colectivos de cultura en Brasil. Este dinámico grupo, para el cual la interdisciplinariedad es esencial, organiza el Festival de Artes Integradas Macondo Circus, que ya va en la séptima edición y que ha sido muy exitoso y de alto nivel. Sala Dobradiça es un ejemplo de que para tener una programación de buena calidad no es necesario un buen espacio, simplemente un buen criterio. El problema no es de metros cuadrados ni de cubos blancos. De hecho, la sala en si es un cuarto mínimo, con una puerta y una ventana, pero esta circunstancia es aprovechada por el colectivo para realizar exposiciones e intervenciones en donde -por fuerza- la atención es concentrada en un espacio y un contenido muy precisos. Macondo trabaja también en el espacio público como lugar de exposición, e inclusive tienen una pequeña caja (como si fuera una maqueta a escala del espacio), que es utilizada como un espacio más de difusión de propuestas artísticas. Alessandra Giovanelli, una de las integrantes del colectivo nos ayudó a organizar las visitas de taller. Dobradiça fue el punto de encuentro de varios artistas que me presentaron su trabajo.
Raquel Weber tiene una obra que a simple vista parece referenciar la larga tradición occidental del arte óptico-geométrico, pero que en realidad intenta hacer visibles las características formales del lugar en que se inscribe, incluyendo la incidencia de la luz y de la sombra.
Carolina Beyer, cineasta, desarrolla lo que ella denomina autoficción ensayística, en donde el género documental está atravesado por la ficción y algunos elementos autobiográficos. Sus películas intentan ver la identidad gaúcha sin caer en esencialismos fáciles. En Dias do tempo, film hecho con cámaras personales, simula tres décadas en la historia de su familia para realizar una lectura sobre el paisaje cultural de esta particular región de Brasil, tan cercana culturalmente a Argentina y Uruguay.
Brasiliano es un dibujante autodidacta interesado en el diseño gráfico, que ha tomado el lenguaje del grafitti para desarrollar una obra muy personal, con fuentes tan diversas como el modernismo decadente de Brasilia, el Atari y los juegos de video. Brasiliano realiza marcas en muros urbanos y en los costados de los trenes que viajan por Brasil, enviando “cartas” a grafiteros y taggers de otras ciudades.
El último día de mis viajes tanto en Pelotas como en Santa Maria di una conferencia sobre mi trabajo curatorial reciente, con el fin de que el público local pudiera tener una idea de la aproximación al modelo bienal que he ido desarrollando con el tiempo. Mi charla se concentró en el Encuentro de Medellín MDE07, en el cual fui co-curador, y en Philagrafika 2010, un evento de gráfica contemporánea que organicé de enero a marzo de 2010 en Filadelfia, Estados Unidos.
J. Roca.
COMENTÁRIOS
Um espaço para a arte « Macondo Coletivo
__ 362 dias Atrás[...] relato posterior, no blog da Bienal, Roca sintetiza sua impressão sobre o local e a proposta de trabalho do grupo santa-mariense: [...]
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